Este 13 de enero, mi abuela, María Dolores Santana Pérez, conocida cariñosamente como Lola, celebra un hito increíble: ¡105 años de vida! Residente en el pueblo de Agramonte, mi abuela sigue siendo una fuente de inspiración y vitalidad para todos los que la conocen.
Nacida el 13 de enero de 1920 en La Montaña, una zona que pertenecía a la finca Santa Teresa, mi abuela fue una de siete hermanos. Desde joven, se dedicó a ayudar a su familia, trabajando como ama de casa y realizando labores como lavar y planchar para ganar unos quilos y apoyar a sus seres queridos.
A lo largo de su vida, mi abuela vivió en varios lugares. Desde el campo, se mudó a una zona conocida como «La Alcantarilla» y luego a la Colonia de los Músicos, gracias a la invitación de un tío. Finalmente, se estableció en su hogar actual, que fue reconstruido después de que lo fuertes vientos del huracán Michelle que derrumbaron su antigua vivienda.
Mi abuela formó una familia con dos hijos y dos nietos (mi hermano y yo)! Aunque sus hijos ya no están con nosotros, su recuerdo vive en su corazón quien los recuerda con el amor incondicional de una madre. Hoy en día, es cuidada por dos cuidadoras, mi mamá y yo que la visitamos frecuénteme.
A sus 105 años, mi abuela sigue siendo un ejemplo de alegría y bondad. Siempre ha sido una persona amable, sin enemigos, y con una actitud positiva hacia la vida. «Pasé los cien años sin darme cuenta», dice mi abuela con una sonrisa. «Me veo hoy y me pregunto cómo he vivido 105 años tan bien, gracias a Dios».
Aunque ya no puede mantenerse en pie, mi abuela no padece ninguna enfermedad crónica y aún comparte sus remedios caseros para el catarro. “Cuídate mi hijito” me dice siempre que encuentra la oportunidad.
En este día especial, enviamos nuestras felicitaciones a María Dolores Santana Pérez, abuela Lola, una mujer centenaria que desafía al tiempo con su espíritu indomable y su amor por la vida. 🥳: “Feliz cumpleaños abuela Lola.”🎉